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Personas sin hogar: ¿Y si mi objetivo no es la inserción laboral?

Fuente: Boletín Fundación Salud y Comunidad 11 de mayo de 2017

Autora: Sonia Sánchez.  Educadora CAI-Alicante

ActividadesOcupacionalesCAIEl Centro de Atención a Personas Sin Hogar (CAI) de Alicante, de titularidad del Ayuntamiento de Alicante, y gestionado por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), desarrolla el enfoque de la terapia ocupacional, como respuesta a las demandas de personas sin hogar que no tienen como prioridad un itinerario sociolaboral centrado en la búsqueda activa de empleo.

La realidad y los datos nos revelan que no todas las personas que llegan al CAI de Alicante están preparadas física o emocionalmente para iniciar de forma inmediata un proceso de inserción laboral. Nos encontramos con diversas situaciones en las que por motivos de salud, edad, situación documental o momento vital de la persona, la inserción laboral o no es posible o no forma parte de las prioridades del proceso de inserción. Ante estas demandas, el equipo multidisciplinar elabora itinerarios individuales centrados en la demanda del participante, realizando un trabajo en red con los diversos recursos externos y los propios. (Leer el artículo completo)

Entrevista al equipo del CAI-Alicante sobre el housing-first

Fuente: Boletín Fundación Salud y Comunidad 27jul2016

El Centro de Acogida e Inserción para personas sin Hogar del Ayuntamiento de Alicante, gestionado por Fundación Salud y Comunidad, ha puesto en marcha una experiencia piloto, basada en en la estrategia “Housing-First”. Esta  es una estrategia de intervención que prioriza el acceso a la vivienda en la atención a las personas sin hogar.

Hemos entrevistado a Fidel Romero, director de este servicio, que responde a las preguntas planteadas, a partir de la reflexión colectiva del equipo técnico del servicio sobre este tema.

Según diversos estudios, el modelo tradicional para afrontar la problemática de las personas sin hogar, centrado en el “Contiuum of Care” o también llamado “en escalera”, no resulta adecuado para muchas personas sin hogar. ¿Qué opinas sobre esto?

En este modelo, la persona ha de pasar una serie de fases previas al acceso a una vivienda. Este proceso se realiza en un recurso de alojamiento temporal, generalmente compartido con otros participantes en un programa de inserción.

modelo-escalera

Constatamos en nuestro equipo que en el modelo “en escalera” la interacción entre el recurso de atención y el propio participante no siempre es la más adecuada. Por ello, un número significativo de personas abandona el recurso sin haber logrado salir de la situación de exclusión residencial.

En cambio, el modelo “Housing First”, tal y como la expresa la Estrategia Nacional Integral para Personas Sin Hogar 2015-2020, propone “ofrecer a personas sin hogar acceso inmediato a viviendas independientes de modo permanente e incondicional, junto con un proceso de intervención social basado en apoyos continuados durante el tiempo y con la intensidad que la persona solicite y teniendo siempre en cuenta sus elecciones”. En definitiva, se entiende el alojamiento como un derecho humano fundamental, al que deben tener acceso todas las personas. A partir de esta premisa se plantea el acompañamiento facilitando la conservación de la vivienda y otros procesos de inclusión que puedan y quieran realizar.

No obstante, consideramos que los modelos para trabajar con personas sin hogar no son buenos o malos en sí mismos. La complejidad de las situaciones con las que trabajamos exige diferentes tipos de intervención y permiten alcanzar logros distintos. Ningún modelo es la panacea de la exclusión.

(Ver entrevista completa)

La pobreza no se hereda, se genera

Salvador Silva.  ACOMAR

CapturaPantalla001Cuando dialogamos con las personas que atendemos y servimos, diariamente desde el voluntariado, en ACOMAR, interesándonos por saber la raíz o raíces que la tienen atada a su situación de pobreza, para entre todos comenzar a ir eliminando poco a poco, esa situación, y que vaya la persona consiguiendo su libertad; llegamos a la conclusión de que muchos casos, muchas situaciones se podían haber solucionado y serían muchas menos las personas que estarían enraizadas en el inmenso campo de la pobreza. Pero, en su momento, no encontraron ni una mano, ni un corazón amigos que le hubieran ayudado en aquellas situaciones, desesperadas, de carencias.

Aquel desamparo le llevó a hundirse en el campo de la pobreza y como no había quien le cubriera no solamente su necesidad sino que también le llevara la alegría y la esperanza a su YO, que estaba completamente roto, echó raíces y allí se quedó. Naturalmente mientras más tiempo pasaba más profundas eran aquellas raíces. ¡Qué pena!.

Este campo es inmenso. Algún día hablaré de él. Está en nuestra sociedad, en nuestro mundo civilizado y también a la vuelta de la esquina. Está lleno de personas como tú y yo: jóvenes, mayores y niños. Unas incipientes, otras habituales y otras crónicas. Están a la espera, a la espera de que alguien se acuerde de ellas. No tienen a dónde ni a quién acogerse, para algo tan simple como escuchar y escuchar a la persona. La importancia de la escucha y también el diálogo. Todo el tiempo que necesite la persona.

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